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jueves, 8 de octubre de 2009

EL FIN DE LOS DÍAS

El mundo se acaba, ya nos lo dijeron los mayas, aunque, por lo que observo, no creo que la existencia planetaria finalice en el 2012, sino que la cosa será mucho antes, de hecho, ya se están dando indicios.

Con estas pruebas no me remito sólo a las catástrofes naturales del talante de inundaciones, tsunamis, incendios, terremotos y demás desastres en los que sólo sobrevivirías si fueras una cucaracha; dentro de lo que cabe, son cosas normales e inevitables. Sin embargo, yo me refiero a acontecimientos mucho más contundentes que nos implican directamente a los seres humanos. Estamos evolucionando hacia atrás.

Hoy en día, puedes leer cualquier periódico y te aparecen noticias inverosímiles. En mi momento de lectura diario, es decir, cuando voy al baño, me percato de situaciones que me inducen a cierto interés. Leí que en un pueblo de nuestra piel de toro, hubo un avistamiento de un león, por lo que los vecinos patrullaban sin cesar los alrededores con la intriga propia de un safari por el Serengueti. Esta mañana, el caso ha quedado resuelto. Para empezar, no había ningún león, ni nada parecido, tan sólo era un perro. Vamos a ver, señoras y señores, miles de años de evolución del hombre y ¿no podemos distinguir entre un perro y un león? Por mucho que vivas en un pueblo alejado de la mano de Dios, al menos habrás visto el Rey León o algún documental, mira que han muerto ñus con tal de enseñarnos como son estos felinos… Pues nada, los vecinos argumentaban que la causa de la ambigüedad de la apariencia del animal se basaba en su gran tamaño y que era un can de raza desconocida o mestiza. Por mucho pelo que tenga el caniche, en nada se parece al rey de la selva. El resultado de todo ha sido el fallecimiento del perro acribillado a balazos, según palabras de un vecino: “el animal no quería entrar en las jaulas que le llevarían a la perrera y además, no se podían usar dardos tranquilizantes porque cabría la posibilidad de que el perro volviera al bosque.” Todavía no entiendo por qué no querían que el perro volviera a la naturaleza. Ahora, dentro de las presas de caza, tales como el jabalí o la codorniz, se le sumará la pieza de perro de bosque. Ya sabéis como son algunos españoles, con tal de juntarse, matar un animal y echarse unas risas, buscan cualquier excusa. Dentro de poco será fiesta nacional y patrimonio cultural, no lo dudéis.

Pero enciendo la televisión y no vislumbro mucha más esperanza para nuestra especie. Me he aficionado a desayunar viendo la casa de Gran Hermano, no por lo que transcurre en la casa en sí, sino por los mensajes que envía el público. Son fascinantes, son un catalizador de la sociedad en la que vivimos. Podemos asombrarnos con mensajes del talante de “GH viva reveka Arturo ers un crak. Sta noxe fiesta buena, tq gordi”. Quevedo y Góngora se deben estar revolcando en su tumba por no haber conseguido tal perfección en el uso de la palabra. Incluso, el otro día presencié el siguiente mensaje “GH te quieres casar conmigo?”, que fue respondido a los siete mensajes con “GH si”. ¿Estamos dejando nuestros aspectos más íntimos y el futuro de una vida en pareja a la probabilidad de que nuestras intenciones aparezcan en un programa de televisión? Lo dicho, el mundo se acaba. La gente sigue quejándose de una crisis profunda, pero siguen gastándose más de dos euros en un mensaje de móvil para no decir nada. Un día aparecerá “GH voy a suicidarme” y aparecerá después “GH oki pero ten cuidao XD arriba indira”.

Otro caso que apoya mi teoría del un Armagedón próximo es la serie del Último Superviviente. Este espacio trata de una productora que le da por lanzar a un pobre hombre a los lugares más recónditos y desolados del mundo, dejando su supervivencia a su suerte y conocimientos, todo ello aderezado por un poco de dramatización. Para el protagonista todo tiene proteínas, si estrujas excrementos de elefante puedes extraer agua, el fuego sube el ánimo (que se lo digan a Juana de Arco), si tienes un tronco y una liana te puedes hacer un catamarán y cualquier momento es bueno para beberte tu propia orina. Algunos consejos no servirían de mucho, sin embargo otros son bastante necesarios sobretodo si vives en un piso de estudiantes. ¿Lo veis?, nos están preparando para un cataclismo.

Los mayas lo sabían desde el principio, si Bear Grylls puede hacerse en una tarde una choza con chimenea y nevera usando dos ramas dobladas, una piel de reno, cuatro piedras y unos tirafondos… los mayas, bien organizados, se pudieron hacer una transbordador con juncos y pellejos de rana en menos de un año y ahora habrán reconstruido una Punta Cana en Júpiter, como sitio más cercano.

Mirad a vuestro alrededor, observad, abrid bien los ojos. Nos están mandando señales del principio del fin de la raza humana: la persona que más reúne a la población española es Belén Esteban, Paulina Rubio sigue en las listas de éxitos, Isabel Coixet tiene una nueva película, renace el género de catástrofes en el cine, Bill Gates se convierte en el rico más generoso del mundo, las pelusas huyen de mi habitación, la gente empieza a escuchar a Iker Jiménez, Irán sigue probando si los cohetes que hacen vuelan de verdad, Paris Hilton quiere recatarse y no salir de fiesta… menos mal que el planeta donde vivimos no sabe de la misa la mitad, de ser lo contrario estamos condenados.

Seguiremos informando.

martes, 9 de octubre de 2007

LA CULPA ES DEL VIEJO DE LOS DOCUMENTALES DE LA BBC.

Buenas noches, señoras y señores. Lo admito, soy un fanático de los documentales de animales y cualquier bicho viviente o extinguido. Actualmente, he dejado mi droga televisiva animal. Sin embargo sigo observando a fauna en la caja tonta: hienas, cerdos, burros... veo Gran Hermano.
Pero volvamos al tema, tras horas y horas de siesta esperando a que el perezoso lograra cambiarse de rama decidí clasificar las especies en tres categorías: animales privilegiados, animales timados y animales gilipoyas.
En un primer lugar tenemos a los privilegiados, es decir, aquellos que Dios le guiñaba un ojo en el Génesis. Entre ellos, el más alto exponente es el "Dragón de Komodo", si ya de por sí el nombre acojona, esta lagartija de apenas tres metros, con piel escamada antibalas, olfato capaz de oler a unos cuantos kilómetros, garras ausentes de manicura... tiene unas bacterias en la boca que directamente envenenan a su presa. Pongamos una situación: una cabra (previamente colocada por National Geographic) y este cariñoso reptil, este minigozzilla se acerca a la amiga de Heidi con ademán de pedir fuego, le muerde la pata y se va. A las dos horas, cuando le ha dado una vuelta a la selva, se ha encontrado con unos cuantos colegas, ha leido el periódico, ha llevado a los "Komoditos" al colegio... pues vuelve y se lleva a la cabra muerta. Es decir, un ataque en dos golpes, algo parecido a lo que hace mi madre (no estoy llamando a nadie "lagarta", mi madre es sagrada) que llega a mi cuarto, me dice "es jarrón que tienes en la estantería se va a caer" y tú, como buen hijo que eres, la ignoras. A la semana abres la puerta a tu madre pero con la diferencia de que ahora tienes cinco puntos en la frente y la cabeza que pareces el primo oculto de Aladín, y aquí es cuando tu madre aprovecha para decirte: "te lo dije". Muchas vecs intento convencer a mi progenitora a que eche en la lotería.
En el otro extremo tenemos los animales timados. El más claro exponente de esta clase es el "ñu", repito "ñu"... ¿no había un nombre más tonto?, pero si hay insectos que tienen un nombre más guapo: ciervo volante, abeja africana, viuda negra... pero no, Dios en este caso necesitaba hacer una pequeña broma con el pobre animal. Para empezar, ¿de qué coño le sirve a un ñu los cuernos si la leona siempre lo agarra por detrás? le hubiera salido más rentable que le hubieran puesto un alerón. Sin embargo, el ñu no sólo es un timado, además es gilipoyas...¿por qué pasa todos los años por el mismo trozo de río donde están todos los cocodrilos? ¿es que el río es tan pequeño que no hay más sitio para cruzar? estos animales sólo sirven para ser comidos y reirse de ellos sino ya le habrían hecho un puente para que cruzaran el maldito arroyo. Pero, este bovido no es el único que sólo sirve para ser comido, sino atendamos al caso del salmón ¿siempre saltan por la misma cascada donde espera un oso? ¿sólo pueden subir cascadas por los ríos de Alaska? ¿no hay más ríos sin osos? que se vayan a los ríos de África, no hay osos, hay cocodrilos, pero al menos los ñus no se sienten sólos.
Ahora pongamonos en una situación: intentemos salir de la playa, subiendo el escalón famoso, con aletas en los pies, las piernas atadas y una orca con la boca abierta persiguiéndonos. Pero es que macho, a las focas sólo les falta llevar chaleco reflectante.
Pero el animal curioso de este sector es el león... si, si... no se rían. Es un claro ejemplo de que la evolución no siempre es buena. Recordemos sino su antecesor, el gran Dientes de Sable, un gato con unos dientes que casi le arrastaban... en eso que llegó Dios y la jodió, pero bien jodida; le quitó los dientes y le puso melena. Muy bien tio, una melena a lo Medina Azahara en el Serenguetti, de puta madre. No me extraña que siempre vaya a cazar la leona, el pobre macho está todo el día sofocao.
Y para finalizar, que mejor que acabar que uno de los animales más molestos y gilipoyas de la historia: la mosca. En un principio era una hormiga sin antenas, Dios se dió cuenta de su picia y quiso convertirla en privilegiada dándole alas... muy bien, ¿alguien me puede decir si ha visto a alguna mosca volando de forma recta?, pero si del punto A al punto Z, pasa por todo el abecedario.
En conclusión, si somos timados o gilipoyas la culpa la tiene Dios o la evolución. Si somos privilegiados, nos lo hemos currado nosotros sólos. Buenas noches y hasta ahora.

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