viernes, 10 de diciembre de 2010

Peleado con el mundo

Señoras, señores, hay días en los que te levantas con el cuerno cruzado y necesitas pelearte con el mundo. Cuando la utopía se queda atrás y sólo tienes ganas de decir la verdad o lo que nadie desea escuchar.
Empecemos por la crisis, la Gran Crisis, ese movimiento cíclico de todas las economías democráticas. No deja de ser un mero producto de la ambición humana, un tira y afloja entre dos personas que se multiplica cada segundo. Si mi vecino ha conseguido una cantidad de dinero vendiendo algo, yo puedo hacer lo mismo, pero añadiéndole una pequeña variación que incremente su precio final en un porcentaje suculento. Todos los vecinos han hecho lo mismo y las grandes empresas sólo hicieron el altavoz, por lo que todos tuvimos la culpa, no sólo un par de señores entrajetados.
Ahora que nuestro Titanic chapotea en un defectuoso intento de salir a flote, pedimos explicaciones a un presidente, sí, digamos nombres, Zapatero. Un hombre entre millones, que ha tenido la culpa de ser un pusilánime títere sin cabeza en manos de los señores trajeados que nunca se ven en la televisión. En la actualidad, cuando la política originaria de hechos ha quedado en una anécdota histórica, Zapatero se ha convertido de un Moisés en un chivo expiatorio. Cuando los leones del Congreso miran hacia fuera para no tener que mirar a todo lo que entra y los discursos no dejan de ser una consecución de chiquillerías. La gente protesta por las reformas aprobadas hace ya sus meses, un conjunto de medidas de derechas que critica el PP paradójicamente. ¿Desde cuándo la privatización de los organismos públicos ha sido de carácter izquierdista, si es que aún existiera ese sentimiento?
Los sindicatos, esos grandes niños que se esconden debajo de las faldas de la mano que le da de comer y como de una cena familiar se tratara escenifican un teatrillo para contentar a vecinos y abuelos. Me repugna que en manifestaciones como fueron aquellas en las que se peleaba contra la famosa Bolonia, aparecieran pancartas y banderas de grupos políticos, con tal de conseguir un mayor espacio en la fotografía del periódico de mañana. Señores, no estoy de acuerdo con Bolonia y con la mayoría de reformas que me auguran un futuro más que oscuro; pero no quiero manifestarme, bueno, sí, pero no quiero estar al lado de una pancarta que no me representa en absoluto, ya sea roja o azul.
Recordando mi proyección laboral, en Andalucía achacamos a la crisis el aumento del desempleo. Esperad, ¿aumento? ¿Alguien recuerda los datos anteriores de paro en nuestra comunidad? Yo lo refrescaré, en el año 1.999, es decir, hace más de diez años, el porcentaje de desempleo ya era superior al 26%. Es decir, uno de cada cuatro andaluces estaba con los brazos cruzados. Ahora, ¿la crisis económica mundial ha sido la causa del paro? Yo veo un fallo estructural en la comunidad, sobre todo cuando en el resto de comunidades nacionales apenas existía paro, a excepción de nuestra compañera de banco del parque Extremadura.
Y es que, ¿qué podemos decir de nuestros sistemas de captación de empleados? En un país donde la fuerza que lo mueve es el enchufismo, mientras que los currículums se amontonan en las mesas de los conserjes, si es que llegan a almacenarse, un hecho objetivo de leyendas urbanas. No voy a hablar de esa raza nada despreciable de los becarios, pero cuando las empresas renuncian a contratar becarios, sin duda, a los jóvenes se nos cierra una puerta para ir metiendo cabeza. Aunque siempre me he planteado, ¿que había antes de los becarios?
Ah, se me olvidaba, una batalla global que seguramente no veré la derrota: EL CAMBIO CLIMÁTICO. Una gran bola de desinformación. Nos estamos cargando el mundo, eso ya lo sabíamos. ¿Lo estamos calentando? Pues claro. El calentamiento es algo natural, la vida produce residuos, que hayamos acelerado un proceso que debería producirse en miles de años es otro aspecto de la problemática, durante la época de los dinosaurios hubo un incremento de la temperatura de similares dimensiones y estos animales gigantes no utilizaban un vehículo privado precisamente. Se firman acuerdos para reducir las emisiones de CO2, algo que me parece correcto para alargar la agonía, cuando aún no se tiene un Plan B. Me hace gracia el lema "Salvemos el Amazonas, el pulmón del mundo", ¿nadie sabe que el 80% del oxígeno de nuestro lo generan los arrecifes de coral?
Pero volvamos a nuestra democracia global, a la que llamo cariñosamente hipocracia, por su alto contenido en hipocresía. Obama, ese gran Premio Nobel de la Paz, por su potencial actividad por los derechos humanos. Nuestro rey del mundo ya cuenta con el récord de deportaciones de inmigrantes ilegales, la nada desestimable cifra de más 320.000 personas. Si lo que quieres es que el dinero de tu país se quede dentro de las fronteras, echa de tu país a quien lo saca, aunque sea el mismo grupo de personas que levanta tus edificios o barre tus calles.
Y ¿para qué pararse a hablar de la situación inestable del mundo? Bueno, en verdad "inestable" es un decir, algunos vivimos demasiado cómodos mientras otros... no viven. La balanza se equilibra y se estabiliza. Hemos visto como un país como Haití se hacía notar gracias las desgracias. En la actualidad, cada uno de los países de África reza porque un terremoto, un huracán o un tsunami asole cada uno de sus terrenos. Pero tranquilos, mientras esperan se siguen matando igual, pero con las armas que nosotros vendemos, si es que no tenemos competencia, somos unos máquinas. En estos países, la injusticia ronda a sus anchas, pero claro, a EEUU no le han tocado sus partes íntimas con un atentado a lo Hollywood, unas bolsas de petróleo o un pulso militar. Pero bueno, eso es ya otra historia, hoy me he quedado un poco más tranquilo.


lunes, 23 de agosto de 2010

Soy REM-MAN

Hace poco, leí en un periódico que en una región de China (que raro, todo pasa en alguna región de China, de todas formas, dudo que vaya mucha gente a comprobarlo) residían tres niños con cualidades sobrehumanas. Uno de ellos corría a supervelocidad, otro tenía una fuerza desmesurada para su edad y otro... bueno, en verdad el tercero lo único es que lloraba con un volumen desmesurado, según sus padres, el chico con sus gritos mataba gallinas, sin embargo se le olvidó mencionar como lo hacían: el niño gritaba, los pollos se asustaban en el corral y morían dándose leches por salir del recinto. Así cualquiera.
Pero más allá de garras de adamantium, picaduras de insectos radiactivos o calzoncillos por encima de los pantalones, encontramos a gente normal que sin saberlo tiene cualidades fuera de lo normal y me he dado cuenta de que tengo poderes místicos y misteriosos.
Soy REM-MAN, el superhéroe del sueño. Por mi sangre corre zumo de la manzana que durmió a Blancanieves. Mientras otros viven, yo duermo. Mientras duermen, yo hiberno. Cuando se despiertan, les digo que se acuesten.
No hay superficie ni lugar que se me resista. Asientos de autobús, sillones, sofás, camas, colchones de prueba de centros comerciales, bancos de parques, jardines, sillas, tumbonas, hamacas, playas... no creo que haya existido un lugar en el que no haya descansado los ojos. Soy una especie de control de calidad para los sofás de las casas de mis amigos.
Durmiendo soy un tipo duro. Yo maté al Ratoncito Pérez cuando intento meterse debajo de mi almohada y giré la cabeza, el Hada de los Dientes tuvo mejor suerte y sólo tuvieron que amputarle un ala. Yo fui el que dejé al Hombre del Saco sin saco para hacerme una funda de almohada. Soy tan duro que la madre del Coco le dice a su hijo que como no se duerma va a ir el Paco a visitarlo por la noche.
La perfección en el uso de mis superpoderes llega a cotas propias de dios del sueño, soy capaz de dormirme en el bus y despertarme en mi parada. Hacedlo vosotros. Cuando mi cuerpo se adapta al contorno de cualquier relieve... no hay marcha atrás.
Sin embargo, mis poderes no se estancan en el mero aprovechamiento propio. Tras atacar con un abundante bombardeo de bostezos soy capaz de dormir a quien yo quiera, e incluso, mi técnica puede prescindir de esta ofensiva preliminar. Al estar reforzado por un material mullido y confortable, mi cuerpo es una máquina perfecta de letargos.
Dicen que "a quien madruga, Dios le ayuda". Mentira. Si yo fuera Dios no me despertaría temprano para ayudar a un simple humano, además, cuando yo duermo, Dios ha estado echando una mano a toda la gente de las antípodas. Así que voy a hacerle un favor y no voy a darle la tabarra tan temprano, que el pobre hombre tiene que estar cansado. Le estoy haciendo un favor a un dios, ¿a ver quién puede hacer eso?
Si es que para eso hasta la naturaleza nos lo dice, mirad al león, el rey de la fauna por antonomasia y descansa 22 horas al día. Joder. Así se hacen las cosas. Y nosotros, pequeños engendros en medio de este universo, ¿vamos a ir en contra la naturaleza, la más sabia de las fuerzas?
Dormid hermanos, dormid, que si se os aparece el Coco, decidle que me conocéis.

lunes, 26 de julio de 2010

Equivocación de croma

martes, 20 de julio de 2010

El verdadero origen del saludo.

lunes, 19 de julio de 2010

La verdad está ahí fuera... a 48 grados.




¿Quién me lo iba a decir? Para algunos, trabajar en una ciudad en las que las temperaturas veraniegas superan los 45 grados centígrados es un suicidio, para otros... también lo es.
Pues aquí me veis, el Peter Parker del sudor y la frente de color langostino, cubriendo la actualidad, al filo de la noticia, redactando la historia en todas sus variantes, salvando al mundo de la mentira y la ignorancia. Soy periodista, bueno técnicamente soy "comunicador", pero bueno, para eso existe el intrusismo laboral.
Todavía me acuerdo de mi primera tarea: un reportaje sobre la visita del alcalde al zoo. El recorrido era agradable, a pesar de las altas temperaturas. La primera parada consistió en inaugurar en nuevo foso de los osos, Berta y Bernardo, los plantígrados no dudaron en ignorar a los medios y meterse en el agua. Muy bien. Media hora esperando y ni una pelota, ni una trompeta, ni un aro de fuego. Empezamos bien. Mis espectativas decaían. Acto seguido, nos fuimos hacia la jaula de los leones, para ver al recién nacido cachorro de león.
Imaginad la escena, meten a cuarenta personas en la jaula de unos felinos de 500 kilos y cierran la puerta. No sé por qué, pero por un momento me sentí cristiano de verdad. Para darle más emoción, existen tres puertas, en una hay un Mufasa, en otra una leona (lo mismo que el Mufasa pero sin melena) y en la última, un cachorrilo del tamaño de un labrador pequeño. Todos rezábamos porque al abrirse la puerta apareciera el pequeño Simba o una chica en bikini con un ramo de flores, bueno, dudo que esto último lo imaginara más gente. Al final apareció el pequeño león adorable y no pasó nada más fuera de lo normal.
Al siguiente día, me mandaron a un concurso de modelos. Mi progreso era exponencial, de hacer un reportaje a una pareja de osos, había pasado a estar medio día rodeado de mujeres en bikini. Me parecía justo. Aunque el director de una agencia de modelos, preguntó al menos indicado sobre nociones de desfiles de modelos, es decir, a mí. Para algunos, calificar a una modelo como "un caballo trotón" a la hora de andar hubiera sido un gesto de ignorancia, a la par que de sinceridad. Sin embargo, este señor apremió mi incredulidad ante el evento con una charla interesante acerca de la belleza y su movimiento. No sabía que andar por una tabla fuera tan difícil desde tiempos de los piratas. Mi sinceridad, desde ese momento, ha ganado adeptos, como fue el caso de una bailaora flamenca, que me preguntó acerca de la fusión de estilos de música, a lo que yo respondí con "aunque tengas el mejor salmorejo y tengas el mejor chocolate, si los mezclas, sale una mierda". La mujer quedó prendada de mi lírica.
Sin lugar a dudas, el mejor momento fue en el instante que me dijeron de hacer un reportaje acerca de los problemas auditivos, en el que debía hacer una pequeña entrevista a un "otorrino". Todavía la mujer del hospital está riéndose mientras busca a un "ornitorrinco" en el centro para que yo le haga una entrevista. Es lo malo de una mente con demasiadas conexiones incoherentes.
Por ahora, eso es todo. Pero seguiremos informando. Y ahora de verdad.

martes, 13 de julio de 2010

Tekken World Cup

domingo, 4 de julio de 2010

CORRE FORREST, ¡CORRE!

martes, 8 de junio de 2010

CADA UNO SE QUITA LA CASPA COMO QUIERE

MÁS NERVIOSO QUE CHEWAKA CON UNA VENUS

lunes, 7 de junio de 2010

MÁS CALOR QUE EN LA COMUNIÓN DE CHARMANDER

lunes, 31 de mayo de 2010

UN BIGFOOT EN LA COCINA

Una vez, un gran guionista le dijo a otro que se encontraba empezando, que las mejores historias no parten de las cosas que imaginamos, sino de las que vivimos.
A principio de curso, me fascinaba la posibilidad de compartir piso de estudiantes con dos mujeres, a la par que mis padres veían el cielo abierto, más que nada por mi propia integridad. No tenían muchas esperanzas en mi supervivencia.
Las compras en común marcaron las diferencias, al igual que las semejanzas. Papel higiénico, papel de cocina y servilletas, por Dios, que derroche. Sigo diciendo que es un truco para que los consumidores compren tres productos en vez de comprar uno, pero ¡si se pueden usar para los mismo! Nunca me entenderán. El consumismo acabará con nosotros y con el Amazonas.
Aunque debo decir que he hecho grandes descubrimientos, descubrimientos que me han abiertos muchas puertas a nuevas formas de pensamiento. La Venus, sí, esa cuchilla de afeitar las piernas de esas mujeres de anuncio que mueven las piernas en un atardecer veraniego, mientras cantan sentadas en una palmera. Yo la utilizo para afeitarme la barba. Hombres del mundo, escuchadme. Una cuchilla recortada por los lados, con mango ergonómico, amplio para nuestros gruesos dedos, con suplementos de silicona antideslizantes y cabezal dinámico que sigue la línea de piel sin inmutarse. Puede que haya podido dar la descripción de un consolador para sadomasoquistas, pero es una cuchilla de afeitar, la mejor que he podido probar hasta ahora. Sí, es rosa, pero supera en practicidad al resto de cuchillas masculinas. Nos han querido ocultar este éxito de la evolución humana a la población masculina y yo os lo quiero descubrir. Haceros pasar por vuestras novias, hermanas y madres y pedid una muestra gratuita en la página web. No os arrepentiréis.
Mi noción de limpieza se basaba en deslizar el dedo índice por cualquier superficie y limpiarlo en el pantalón. Fin de limpieza. Pero no, si hasta fabrican líquidos para dejar reluciente cualquier rincón de tu casa; uno para el suelo, otro para el baño, otro para los muebles, otro para los cristales... por ello he pensado que toda mi futura casa estará compuesto por un suelo de mármol, puertas de mármol, muebles de mármol, ventanas de mármol, baño de mármol y un buzón de mármol. No más quebraderos de cabeza. Pues allí estaba yo: pantalón corto, chanclas, calcetines blancos, trapo colgando de la cinturilla del pantalón, guantes de goma rosa con los filos en amarillo, la pistolita limpiacristales y la fregona. Fascinante, me sentía el policía de los microbios y gérmenes. Ese momento en el que estás fregando y te sientes como un convicto que intenta borrar las huellas de la nieve, para no ser encontrado por la KGB, aunque dudo que tardaran mucho en dar conmigo, sobretodo si era un convicto arrinconado en una esquina del salón, esperando a que se seque el suelo. Descubrí que para fregar, es mejor fregar de espaldas y dirigir el trasero hacia una salida. Gran hallazgo.
Mi imaginación acostumbra a volar con mucha asiduidad, pero cuando usé la mopa atrapapolvo Swyfer, la bombilla explotó. Cuando apareció tal cantidad de pelusas, me pregunté si un gorila dormía en mi cama cuando yo no estaba. Dio lugar a mi personal historia de "La Lista de Swyfer", en el que un hijo pelusa se ve arrancado de las marañas de su padre pelusa, fruto de un exterminio sin precedentes. El hijo pelusa comenzaba su tránsito huyendo de su opresor, conoció a un amigo pañuelo de papel, que le abrió los ojos en una realidad cruel. Hijo pelusa enviaba cartas a su padre, que nunca llegaban. Mientras, su padre seguía en aquel recogedor, mirando a la luna, queriendo saber de la existencia de su hijo. Los días pasaban y las esperanzas seguían intactas. El exterminio terminó, dando lugar a un periodo de pacífica suciedad, y el progenitor fue en busca de su querido hijo. Una estación de tren localiza en final de la historia en el que padre e hijo se cruzan sin darse cuenta y seguir cada uno con su camino. Uno en busca del otro. Un final hecho para sólo ser conocido por el espectador. Enternecedor a la par que injusto.
L A V A D O R A... ese acuario redondo en el que mi madre nunca me dejó meter a la tortuga. Que gran avance, si hasta se ponen de acuerdo los fabricantes. Una florecilla... y yo que creía que era un detalle inocente y divertido de la lavadora, y no, era el símbolo usado por el mundo doméstico para saber dónde echar el suavizante. Fascinante.
La cocina es un mundo de posibilidades, es un pequeño laboratorio con cuchillos y tenedores. El día que descubrí la picadora, fue un antes y después en mi vida. Un aparato en el que metes cosas y hay una cuchilla que los tritura cual Lobezno con Parkinson. Todo se podía introducir en aquel aparato: carne, verdura, salsas... aunque mis manos cada vez se encontraban más con la tentación de ver como serían mis dedos sin estar pegados a mi cuerpo. En ese momento, me di cuenta de que tenía un problema. Llevo tres meses en rehabilitación con mi grupo del CAPP (Colectivo de Adictos Peligrosos con la Picadora). Hace un mes que no uso la picadora. Gracias amigos, es verdad. Conocer es poder.
Aunque yo ha abierto otros caminos. Con la Técnica San Paco de tender ropa en el tendedero, olvídese de esas pinzas engorrosas que sólo sirven para tirarlas al perro del vecino del bajo. Sólo introduzca el cordel del tendedero por cualquier agujero de camisetas, bragas y calzoncillos y listo. Pero, ¿qué hacer con esos calcetines que sólo tienen una obertura? Muy fácil, si tiene usted un tendedero metálico portátil, sólo colóquelos como si de filetes en una barbacoa se trataran. Fácil, sencillo y para toda la familia.

Cada día soy menos patoso, ya me han descatalogado de potencial desastre natural. Aunque seguiré necesitando gente en el camino que me abra nuevos horizontes.

Un abrazo, Lu y Ju. Gracias por acogerme. Pronto estaré con vosotras. Os echo de menos.


PD: Por favor, quitadme el candado del frigorífico. Me lo he ganado.

sábado, 15 de mayo de 2010

CUANDO UN ÑU EMIGRA, SE MUEVE EL MUNDO

Buenas tardes discípulas y discípulos, espero que mi abandono no os haya dejado una profunda secuela, sin embargo ya sabéis, el trabajo es lo primero... que hay que hacer después de descansar.
En una de esas veces que descansas, decides ponerte un documental de fondo, para que, entre bichito y bichito, tus ojos decidan pasar un coma profundo de dos horas. Sin embargo, los documentales de la Sabana Africana me fascinan, me atraen de una manera sobrehumana. Cuando veo esas manadas que ennegrecen todos los pastos en un camino en continuo movimiento, me doy cuenta de que no estamos sólos, que los humanos no debemos tener el monopolio de todo el planeta.
Si las hormigas suponen un cuarto de la biomasa del mundo, el resto de las tres porciones deben estar repartidas entre los ñus, la población de China y la gente que aparece en Callejeros.
Y es que, el otro día fui de visita al zoo. En él, había una pareja de ñus, me acerqué, me miraron con cara de "compréndeme" y se cayeron todas las teorías de la vida. Siempre había pensado que un ñu era un toro hecho a mala leche, pero no, es fuerte, robusto, ágil... es lo más parecido a que una cabra se hubiera preparado para ser portero de discoteca. Sin cambiar de mentalidad, por supuesto. Quisiera hacer un llamamiento a todos los guionistas que preparan los documentales de la fauna de este inconmensurable continente: queda muy bonito hablar de la difícil vida de los leones en el Masai Mara, de la velocidad del guepardo, del sigilo nocturno del leopardo, de las fauces colosales del cocodrilo, de la macabra sonrisa de la hiena, hasta de la elegancia del funesto vuelo de los buitres... pero, paraos a pensar ¿qué tienen en común todos estos animales? Yo os lo digo: ¡TODOS COMEN ÑUS! No hay ninguno que no dependa del Connochaetes taurinus. Si los ñus aprenden a defenderse, la hemos jodido. Ahora diréis que es el ciclo de la vida, que la vida muere para ofrecer más vida... ¡y un mojón de ñu! Mirad a Mufasa, siguiendo esa filosofía y ¿cómo acabó? Bajo las pezuñas de los ñus. Venga Mufasa, a dar más vida ahora, ¿Qué has conseguido Mufi? ¿Que tu hermano maligno domine todas tus tierras? ¿Que tu hijo te vea en los nubarrones? Esto es lo que pasa cuando se subestima el poder de un ñu.
Por eso, quiero vuestra ayuda, pretendo apadrinar a uno de estos herbívoros, formarlo, instruirlo, para que después, pueda seguir pueda continuar mi obra entre sus semejantes. Quiero crear al Martin L. King de las bestias, al Malcolm X de la Sabana, a la Rigoberta Menchú del Serengueti.
Lo primero que necesito son neveras, sí, de esas azules con el asa en blanco. Quiero que los ñus aprendan a guardar hierba para cuando llegue la época seca, parece una tontería absurda, pero en cuanto estos animales dejen de cruzar el río, la gran Revolución habrá comenzado. Mirad a los cocodrilos, es muy fácil esperar, tomando el sol, en la piscinita, a que te caiga la comida en el agua. O esos leones, en la orilla, con su sombrilla y su bañador rojo a lo David Hasselhoff, mirando al horizonte y preparando la barbacoa, para dar la bienvenida a nuestros adorables ñus. Pues con las neveritas azules con el asa blanca, todo se solucionaría.
Señores de National Geographic y de Discovery Channel, ¿Por qué grabáis a los ñus de noche con cámara nocturna? Si queréis ver animales a cuatro patas, desorientados y emitiendo ruidos, os aconsejo poner una cámara en cualquier parque español un sábado por la noche. Ahí tenéis para una serie de treinta documentales. Imaginad el siguiente relato: "La noche silencia los pastos en la Sabana africana, una manada de ñus pastan sin ningún tipo de preocupación, de pronto, un olor delata al enemigo, y el grupo sale despavorido, dejando atrás a un congénere herido que no tiene fuerzas para correr, una herida de un anterior lance le obliga a abandonar la vida, mientras, los leones famélicos se acercan asegurándose una cena copiosa, el herbívoro se resiste entre sus últimos suspiros. Cesan los movimientos y los felinos se dan su macabro festín. Es el precio entre la vida y la muerte.". Ahora, imaginad el siguiente: "La noche se alborota entre cristales, en cualquier botellón, en el que un grupo de universitarios beben sin ningún tipo de preocupación, de pronto, una luz azulada delata al enemigo, y el grupo sale despavorido, dejando atrás a un Erasmus noruego bebido que no entendió los gritos de sus supuestos amigos, además, sus bajos reflejos etílicos le quitan fuerzas para planear una manera de escapar, mientras, los policías se acercan con ansias de multa, frotándose las manos al ver el estado de la víctima. El Erasmus noruego se arrastra por el suelo, a la vez que emite insultos contra todo aquello que se interponga en su vista doble. Los agentes lo capturan y lo invitan a acompañarlos. Es el precio entre una noche de sábado y una resaca de domingo."
Señoras y señores, os pido que me apoyéis en mi difícil empresa, limpiemos la reputación de estos animales tan valiosos. Cuando veáis un documental, si el protagonista no es un ñu, cambiad de canal; cuando veáis El Rey León y muera Mufasa, aplaudid sin mesura, que os escuche el vecino de la quinta planta, han ganado su propia Revolución Francesa, un ejemplo de un pueblo que se deja la piel en sus tierras, que elimina a un monarca déspota que se bebe hasta la sangre de sus súbditos. Pido que ayudemos a que unos ñus se alcen con sus cornamentas rajando el aire, mugiendo con todas sus fuerzas, que en los ojos de sus caras no se vea ira ni rencor, sino el mismo idealismo de un William Wallace de cuatro estómagos. Que no se quede en la utopía, que no se quede en el sueño, no nos hundamos en el valle de la desesperación. Aun así, aunque veamos delante las dificultades de hoy y mañana, amigos míos, os digo hoy: todavía tengo un sueño.

Amén.


martes, 16 de marzo de 2010

PETER PARKER NO SABÍA NADA DEL TEMA

Saludos discípulas y discípulos, espero que haya sido fácil mi ausencia, pero ya soy una persona mayor y me encuentro en el maravilloso universo laboral. Soy periodista, bueno, más bien soy comunicólogo (o como quiera decirse). Para algo se inventó el intrusismo laboral.
Seguramente estaréis pensando que me visteis entrevistando a James Cameron en la alfombra roja, en la pasada gala de los Oscar. Lo siento, me dedico a cosas mucho más... terrenales. Yo soy aquel que sobresale del grupo que habita en "la zona de los medios" por tener una cámara fotográfica doméstica, es decir, un aparato que no supera el tamaño de una cajetilla de tabaco. Y es que, resulta abrumador que estés esperando a una personalidad en primera fila, después de un buen rato de espero, pongamos que... diez minutos, y de repente, comienzan a emerger bazookas de tu espalda. Sí estoy hablando de esos fotógrafos que tienen una cámara con el objetivo del tamaño de un lanzamisiles AT-4, a ver... señor fotógrafo... el personaje está cerca, de hecho, me está dando la mano, ¿le vas a hacer una foto o un estudio dermatológico? Querido público, que observa con fascinación a estos francofotógrafos, con esos objetivos, la diferencia con la mía se basa en que ellos pueden hacer una foto a la matrícula de un OVNI mal aparcado en la cara oculta de la Luna, pero en las distancias cortas, conseguimos lo mismo. Es más un objeto de respeto, como los ciervos, que el respeto se mide por la longitud de las astas, pues lo mismo ocurre con los grandes objetivos, sirven para apartar a tus oponentes y defenderte de los ataques del macho dominante, no para hacer mejores fotos.
También quisiera hacer un llamamiento a aquellos personajes que van a recoger premios o simplemente, se encuentran para atender a los medios. Las cámaras pequeñas existen, no me gusta la técnica de situarme detrás de un francofotógrafo para que parezca que el sujeto estaba mirando a mi objetivo. Como siempre, el tamaño importa.
Mi padre pesca de la siguiente forma: monta su caña de pescar, le pone el sedal, le coloca el anzuelo, pincha una lombriz, lo lanza al mar, coloca la caña en algún lugar que se quede sujeta y se va a dialogar con sus amigos. A las dos horas, cuando el pez pescado, se encuentra muerto enredado en el sedal, envuelto en algas y con medio cuerpo devorado por otros peces, mi progenitor decide que ya es hora de recoger el sedal. Pues ésta es la técnica que utiliza una cantidad considerable de periodistas: aparecen, se sientan, programan su grabadora o el micrófono, le dan a REC, la colocan en la mesa de la persona que hable, se vuelven a sentar para hablar con el periodista de al lado de una nueva forma de hacer la ensaladilla para que la patata quede mucho más entera y jugosa, se termina la conferencia y recogen su grabadora sin saber lo que llevan dentro. Después, llega a la radio, da pie a las declaraciones del conferenciante y sólo se escucha "¡Llamen a una ambulancia!". Evidentemente no se percató del ataque al corazón que sufrió el ponente durante la rueda de prensa.
En mi corta experiencia, he aprendido, en los distintos eventos que he cubierto, que cerca de la zona destinada a los medios, siempre hay un grupo de ancianas y ancianos. Ven que puedes ser periodistas, te atacan dándote golpecitos en el hombro y te hacen una pregunta para comenzar una conversación, es decir, sin sentido. La conversación sería algo parecido a lo siguiente.
- Perdón chiquillo, ¿cuándo empieza ésto?
- Señora, ya ha empezado.
- Ah, oiga, ¿tu has estudiado periodismo?
- No, he estudiado comunicación audiovisual.
- Anda que bien, yo tengo un nieto que quiere estudiar algo de telecomunicaciones o algo así de cables.
- No, no... lo mío es comunicación- ahora va mi definición estándar- como periodismo, pero para la tele.
- Pues mi yerno trabaja en la televisión...
Por lo que te cuenta toda la historia de cómo su hija se enamoró de un chico mexicano que estudiaba en España, pero llegado el momento, tuvo que volver a México, la distancia estaba empezando a resquebrajar la relación, tuvieron su periodo de crisis, incluso lo dejaron por un tiempo, pero el amor era demasiado fuerte y la hija de esta señora decidió ir a visitarlo durante una temporada, esa temporada se amplió, de hecho, la hija volvió a España para casarse con este chico, ya que la hermana de su padre, que era la madrina de la hija, estaba demasiado mayor como para meterla en el avión, y ella tenía que ver como la niña se casaba, por lo que la pareja decidió hacer dos bodas, una en México para la familia del novio y otra en España para la de la novia, así que, ya aprovechando, se casaron y en la misma celebración, bautizaron al niño que habían tenido mientras se reconciliaban, pero ahora, para disgusto del padre de la casada, la hija ha vuelto a México y su marido trabaja de técnico electricista en una televisión de su país. FIN.
Con historias como ésta, mi sentido de lo que es información importante y lo que no es, está variando de forma considerable.

Pues señoras y señores, en esto ocupo mi tiempo, espero que me perdonéis, pero la guerra por la información ya veis que es cruel y difícil.

Seguiremos informando.


viernes, 22 de enero de 2010

REPORTERO DICHARACHERO

Saludos, queridos discípulos y discípulas, espero que el año nuevo os haya otorgado presentes de vuestro agrado. En un principio, quisiera entonar un loable "perdonadme" por ignorar en demasía este espacio, pero tengo mis argumentos.
Señoras, señores... me he introducido en el salvaje mundo laboral. Trabajo para un periódico, soy una mezcla entre la Rana Gustavo, Tricia Takanawa, Kent Brockman, Clark Kent, Tom Tucker, Peter Parker y April O´Nell. Algo así, pero con más estilo.
A medida que vaya transcurriendo el tiempo os contaré anécdotas.
Un saludo y Amén.

Folou mi en tuiter

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